Su primera semana después de una lesión en el trabajo
Los primeros siete días deciden más de lo que la gente cree. Esto es lo que debe hacer, en el orden en que suele ocurrir.

Avise en el trabajo, y déjelo por escrito
Dígaselo a su supervisor en persona y envíe el mismo día un mensaje corto de texto o correo: qué pasó, dónde y cuándo. Guarde una copia. Los plazos para avisar son cortos en todos los estados, y "mi jefe lo sabía" es más difícil de probar que un mensaje.
Vea a un médico y diga que ocurrió en el trabajo
No espere a ver si mejora. Dígale a la enfermera y al médico que la lesión ocurrió en el trabajo, para que la consulta se cobre a la compensación al trabajador y no a su propio seguro. Si su empleador le dio una lista de médicos, pregunte cuáles puede elegir.
Guarde todo lo que le entreguen
- El formulario de reclamo y cualquier carta de la aseguradora
- Los papeles de alta médica y las notas de trabajo
- Fotos de la lesión y del lugar donde ocurrió
- Nombres y teléfonos de quienes lo vieron
Tenga cuidado al teléfono
Un ajustador puede llamar enseguida y pedir una declaración grabada. Usted puede decir que prefiere pensarlo o pedir que alguien lo acompañe. Responda con la verdad y no adivine fechas ni detalles de los que no esté seguro.
Llámenos si algo no le parece bien
Un cheque atrasado, un tratamiento rechazado, un jefe que sugiere que lo deje: son señales para llamar. La primera conversación con nosotros no cuesta nada, y le diremos con franqueza si necesita un abogado. Las reglas cambian según el estado, así que esta guía es información general, no asesoría legal.
